Gracias al esfuerzo de todos y todas vamos consiguiendo algunas victorias:
1) El Ayuntamiento ha informado a los vecinos de Ónice de que ha abierto un nuevo plazo de alegaciones que calculamos se termina el 26 de octubre. Esta nueva fecha implica, por un lado, que las alegaciones que no entraron en el plazo anterior, sí que cumplirían con el nuevo plazo. Y por otro, se pueden presentar más alegaciones. En la columna derecha aparecen modelos de alegaciones y hay una entrada en este blog explicando dónde se presentan.
Nuestro objetivo de aquí a entonces es recoger el mayor número de firmas para entregar en el Ayuntamiento, con copia a Industria. En el barrio están recogiendo firmas el pub irlandés de la calle Bolívar, la heladería Venezzia, el AMPA del Tirso. En la columna derecha puedes descargar la primera hoja del formulario, recoger firmas y entregarlas en alguno de los locales citados.
2) En el Ministerio de Industria están desbordados con las alegaciones. Dicen que por ahora no han tomado una decisión porque están esperando a recibir más alegaciones. Así que ya sabemos.
3) Tenemos copia completa de los dos expedientes que VODAFONE ha presentado en Industria y en el Ayuntamiento. En ninguno de los dos se menciona que existe un colegio a escasos metros del edificio. Hay planos muy elocuentes que se pueden consultar en los expedientes. Tienen copia de los expedientes los vecinos de Ónice 3-5 y las Asociaciones de Madres y Padres de los colegios.
Por otro lado, tuvimos una reunión con un representante de VODAFONE el viernes 8 de octubre. Le dijimos que íbamos a hacer todo lo que estuviera en nuestras manos para evitar que instalaran antenas al lado del colegio. Nos dijo que con los móviles de tercera generación (el internet móvil) era necesario que las antenas estuvieran cada vez más cerca de los usuarios. Esta presión, añadió, no existía con los móviles de primera y segunda generación. Respondimos que hacía falta debatir sobre los efectos que algunos avances tecnológicos tenían sobre la salud, y en especial sobre la salud infantil.
Nos confirmó también una sospecha, una vez que una empresa de telefonía móvil consigue una azotea, está obligada a compartirla con las otras operadoras. O sea, que no estamos hablando solo de las tres antenas que figuran en el proyecto.
El representante de VODAFONE nos recordó el argumentario de la industria:
A) No hay una evidencia clara sobre los efectos de las antenas. Nos recomendó consultar el estudio Interphone de la Comisión Europea. Se trata de un estudio que la Comisión ha tenido retenido durante años (algo que venía denunciando el Parlamento Europeo en sus resoluciones) y que cuando finalmente se ha publicado, se ha hecho censurando los capítulos más perjudiciales para los intereses de la industria. Contestamos con los resultados del informe Bio-iniciativa y las resoluciones del Parlamento Europeo. Ante la duda sobre los efectos de las antenas, pedimos la aplicación del principio de precaución.
B) Tiene más riesgos para la salud usar el móvil que vivir al lado de una antena. Hay otras variantes de este argumento como mencionar el microondas o el wi-fi. Con este argumento están reconociendo que las antenas son dañinas, según ellos menos que otros aparatos que usamos individualmente, pero al fin y al cabo perjudiciales.
Exponerte a las emisiones del móvil se basa en una decisión individual, y como tal se puede controlar, mientras que la exposión a las antenas es impuesta y escapa al control de la ciudadanía. Cabe protegerse de los efectos perjudiciales del móvil usándolo menos o utilizando un manos libres, pero no hay forma de evitar las ondas de las antenas. Además, el móvil se usa durante un período corto de tiempo y las antenas funcionan las 24 horas del día.