La OMS, a través de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, ha clasificado, hoy martes 31 de mayo, las radiaciones provenientes de los móviles y otras fuentes como cancerígenas.
Este organismo ya reconocía esta peligrosidad para las líneas de alta tensión y las subestaciones eléctricas, pero es la primera vez que lo hace para los campos electromagnéticos generados por los dispositivos inalámbricos.
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